Suelto el control las estructuras y patrones

💫 Suelto la necesidad de estructura y control 💫

Hoy quiero compartirte un poco acerca de mi necesidad excesiva de querer crear una estructura estricta, horarios, patrones y pretender controlar muchas cosas, con la idea ingenua de querer tener más tiempo y hacer mucho en un día. En otras oportunidades te he hablado acerca del tiempo y como poco a poco he ido modificando mi mentalidad de escasez del tiempo.  

Para mí el tiempo es: lograr hacer lo que quiero en un momento determinado, llámese momento a las horas, días, meses, años. A esta definición propia, ahora le añadí una parte importante, de la que me he dado cuenta: hacerlo a mi ritmo, tomando en cuenta mis necesidades y responsabilidades, hacerlo de una manera tranquila, sin presión, estrés o control. No sé para vos, pero para mí, lograr esto es realmente difícil porque siempre pensé que tenía que buscar la forma de crear horarios, estructuras o patrones para aprovechar el tiempo.

Te quiero contar algo… mi obsesión por querer tener todo bajo control y pretender hacer las cosas a mi manera, empezó a abrumarme y a generar mucha ansiedad en mi día a día, al punto de pensar que todo lo que hacía era inútil y que me estaba convirtiendo en una persona improductiva. Buscaba orden a mis días, un orden específico y a mi manera, lo que sucedió fue que no tomé en cuenta la realidad de mi vida: soy emprendedora, esposa, mamá y muchos roles que día a día necesitan de mi presencia, roles que amo y que me gusta hacer y que con la idea de estructurar el tiempo pensaba que podía estar más presente y apoyar más.

Esto me hizo detenerme por completo y ponerme a pensar en la forma en que estaba haciendo las cosas, empecé a cuestionar (en el buen sentido) mi manera de organizar y distribuir el tiempo, a cuestionar mi manera de cómo deseo estar presente en las cosas y con las personas que amo. Al final descubrí que lo que tenía que hacer era soltar mi necesidad de estructuras, patrones y control. Me di cuenta que esto me estaba generando estrés, me hacía perder tiempo y además, me estaba restringiendo el placer de disfrutar lo que amo.

La flexibilidad del tiempo no existía para mí, incluso en algún momento llegué a pensar que podría ser una excusa para dejar de lado cosas por hacer, era tal la necesidad de control y de tener certeza de lo que haría en el día a día que no entraba en mi cabeza la idea de la espontaneidad y el cambio me daba terror. Debo confesar que ahora que soy consciente de esto, hasta me asusta haber pensado así. Tampoco te voy a contar una historia de logros inmediatos con fórmulas mágicas, porque es algo que trabajo diariamente, cada día me mentalizo a entender que tengo la posibilidad de cambiar, de hacer las cosas diferentes y que eso no está mal. Es importante que deje algo en claro; las responsabilidades no se hacen solas, hay que acomodarse y aprender a ordenar la mente para lograr hacer las cosas que son importantes para lo que deseamos lograr, sea emprendimiento, familia, estudios, o cualquier otra área de la vida.

Espacio personal: Acciones o momentos que tienen valor para nosotras y que convertimos en hábitos diarios, los hacemos con determinación y convicción y con el tiempo se vuelven parte de nuestra vida porque nos dan placer.

Todo este cuestionamiento me permitió darme cuenta que lo que necesito tener TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA, y que además, NO ES NEGOCIABLE, es tiempo para mí, tiempo personal. Antes de hacer cosas para otros, tengo que hacerme la idea de pensar en mí. En la publicación anterior, te hablé de la importancia del amor propio, de hacer cosas para nosotras mismas, creando estos estos espacios, primero que todo podremos recargarnos física, mental y espiritualmente. Recordemos “no podemos dar a los demás, lo que no tenemos para nosotras”.

Con todo esto que me ha sucedido y que te comparto en esta publicación, entendí que puedo crear una rutina diaria para mí, siempre y cuando tenga muy presente que no tiene que ser a horas específicas y que no es una rutina estricta. ¿Qué quiero decir con esto? Tener una rutina diaria, es tener muy presente que haré acciones para mí, acciones que me llenen, que me hagan sentirme feliz, que contribuyan a mi bienestar y a mi propósito personal, en conclusión, tener claro que TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA TENDRÉ TIEMPO PARA DEDICARLO A MÍ. Haciendo esto, podré estar con una mejor disposición para asumir amorosamente los roles y responsabilidades que decidí tener en mi vida. Te tengo una noticia, los roles y responsabilidades que existen en nuestra vida están presentes porque las aceptamos y porque lo decidimos nosotras mismas.

Quiero compartirte algunas de las acciones que son parte de mi tiempo personal cada día y si algo de lo que te he compartido creés que te puede funcionar a vos, te lo regalo con mucho cariño. Antes, te voy a decir lo que significa para mí un espacio personal: Son acciones o momentos que tienen valor para nosotras y que convertimos en hábitos diarios, los hacemos con determinación y convicción y con el tiempo se vuelven parte de nuestra vida porque nos dan placer.

Lo que nunca olvido es tener tiempo diario para mí.

Mi día inicia un ratito antes que mis hijos y a veces que mi esposo, antes de levantarme de mi cama agradezco y mentalmente recuerdo mi propósito de vida (más adelante te contaré sobre esto). Inmediatamente después, me dispongo a hacer algo para mí, esto me mentaliza durante el día a pensar en que soy importante y que estoy de primera en mi vida. Generalmente salgo a caminar y si no puedo salir, me quedo en mi casa, medito o hago otra cosa que sea parte de las opciones que tengo para mí misma. Cuando finalizo con este tiempo que me dediqué, me siento con la disposición para iniciar con mis responsabilidades, sean de mi familia o de mi trabajo. Durante el día me tomo momentos para mí, para desconectarme, para descansar, para hacer cosas que me llenen, por ejemplo: medito, escribo en mi diario, hago mandalas, leo o simplemente me quedo en silencio en un espacio donde pueda estar sola.

Tengo mis rituales propios, mis rutinas diarias, con la diferencia que ahora ya no me desespero porque sean en horas específicas o cosas estrictas. Poco a poco trabajo en fluir, en permitirme ser flexible y espontánea con las cosas que me gustan. Hay días en los que solo pude salir a caminar y hay otros días en que logré dedicarme mucho más tiempo y está bien. Lo que nunca olvido es tener tiempo diario para mí.

No importa lo que hagamos o el tiempo que necesitemos, en ocasiones solo unos minutos que nos permitamos estar con nosotras mismas, para que recordemos lo importante que es amarnos, cuidarnos y respetarnos será suficiente.

Hoy te quiero invitar a que reflexionés sobre esto que acabás de leer. ¿Tenés la necesidad de estructuras y control o por el contrario, te permitís ser flexible? Ninguna de las dos es incorrecta siempre y cuando no te ponga en un punto de estrés o en una posición de presión y de olvido hacia vos misma.

Compartí en un comentario cómo llevás tus días. Y si tenés recomendaciones o algún consejo, será muy bien recibido de mi parte.

Nos vemos y gracias por leerme. Un abrazo, Paulina.

Si querés escribirme directamente podés enviar un correo a la dirección electrónica famosapormaravillosa@gmail.com

Texto escrito por: Paulina Segura Brenes.

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