Gestión del tiempo

Mi relación con el TIEMPO

Desde que inicié el RETO 180/12 uno de los aprendizajes que más valoro es acerca del tiempo. Poco a poco he ido entendiendo que se puede cambiar una mentalidad de escasez de tiempo y abrirnos a la posibilidad de SÍ tener tiempo.

Vamos a lo básico, si buscamos una definición de tiempo lo que encontraremos es lo siguiente: “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, unpresente y un futuro, y cuya unidad en el sistema internacional es el segundo”. Tomado de la Real Academia Española.

Por otro lado, está lo que llamamos la Gestión del Tiempo, que según Wikipedia dice lo siguiente: “Es el proceso de planear y ejercitar el control consciente del tiempo empleado en actividades concretas, especialmente para aumentar la eficacia, la eficiencia o la productividad. Supone para la persona el manejo simultáneo y la acomodación de actividades laborales, sociales, familiares, hobbys, compromisos e intereses con la finitud del tiempo”.

Y finalmente dentro de la información que he leído encontré un concepto llamado “la espiral del tiempo”, el cual dice lo siguiente: “Se caracteriza por percibir el tiempo, en lugar de en una línea, en un espiral. Es decir, todo es un ciclo, todo vuelve y se va para volver, todo es el ciclo vida-muerte-vida, donde no hay vida sin muerte y donde la vida empieza a surgir en el momento en que algo muere”. Esto lo tomé de un artículo del sitio www.misticamente.com

El tiempo es hacer lo que quiero hacer en un momento determinado.

Ahora bien, después de leer sobre el tiempo y sus diferentes definiciones y términos, de igual manera me quedé pensando en qué es el tiempo para mí realmente, qué significa tener o no tener tiempo… y llegué a una conclusión que para mí es sumamente funcional y sencilla: para mí el tiempo es hacer lo que quiero hacer en un momento determinado, llámese momento horas, días, meses, años. Habrá momentos muy productivos, en otros podré tener control y en otros no, en algunos momentos tendré que medir el tiempo que tardo en hacer algo y otros momentos donde podré fluir sin tener que pensar en una cantidad de tiempo específico.

En cuanto a las “obligaciones” que posiblemente muchos estén pensando: “claro, seguro no tiene obligaciones que cumplir…” y por supuesto que tengo “obligaciones” y las pongo entre comillas porque he aprendido que si decido hacer algo es porque resuena conmigo, con mi vida, con mi propósito. Soy yo la que decide qué hacer y qué no hacer, asumo la responsabilidad de mis tareas y procuro hacerlas con toda la disposición y actitud para que sea un tiempo productivo.

Yo soy de planificar, me gusta saber que haré durante el día, me gusta acomodar mis actividades de todo: trabajo, familia, personal, entretenimiento, etc. Me gusta anotar lo que voy a hacer y esto lo hago principalmente porque de lo contrario lo olvido y, además, porque he entendido que mi mente no es un almacén de cosas por hacer. Tengo un lema “lo que no escribo no existe” y con esto me refiero a las cosas por hacer, a mis pendientes. Me encanta el papel y lápiz, así que todas mis ideas las escribo y las desgloso en un cuaderno y después cuando ya tengo el detalle de las tareas las paso a una agenda digital que reviso todos los días, un ratito en la mañana y otro al final del día para revisar y dar seguimiento a todo lo que hice.

Una de las cosas que estoy aprendiendo es a gestionar mi ansiedad por querer hacer todo en un periodo de tiempo muy corto, tenía la mala costumbre de llenar mi día de muchas tareas y al final, me sentía frustrada porque obviamente no podía lograr el 100% de lo propuesto en un solo día. El haber iniciado el RETO me ha permitido relajarme un poco más con respecto a esto, aún no logro entender del todo que no puedo hacer 1000 cosas en un solo día, pero al menos ya manejo un poco mejor la ansiedad y sin culpas ni juzgamientos reacomodo la semana.

Soy más consciente de lo que puedo y no puedo hacer en un día.

El RETO me ha enseñado que sí tengo tiempo cuando hago las cosas porque realmente las quiero hacer, nunca he sido de las que hace una sola cosa a la vez, me gusta estar en varios proyectos, leer al menos dos libros a la vez, hacer varias cosas en un solo día, eso me llena y me permite no aburrirme. Es por esto por lo que para mí es importante anotar lo que quiero hacer. Sigo haciendo muchas cosas a la vez, es parte de lo que soy, ahora con la diferencia de que soy más consciente de lo que puedo y no puedo hacer en un día.

Para mí es importante que mis días tengan de todo un poco, por ejemplo, un día normal de la semana puede incluir: salir a caminar, meditar, trabajar, cocinar, pasar tiempo con mis hijos, hacer bisutería, estudiar, cenar con mi esposo, ver algo en Netflix, leer… Así disfruto mis días. Antes me estresaba mucho porque dejaba tareas o actividades pendientes en un día, al ser consciente de mis prioridades, me permite acomodar de mejor manera las 24 horas que todos tenemos en un día. Procuro no decir, que no tengo tiempo, o que quiero 48 horas en un día o que no me alcanza el tiempo, eliminar frases como estas me ha ayudado para que mi mentalidad acerca del tiempo cambie y pueda percibir el valor de mi tiempo.

Me queda mucho camino por recorrer en cuanto a relajarme para disfrutar del tiempo sin mirar un reloj, lo importante es que estoy trabajando en ello. Implemento acciones que me ayuden a descargar mis ideas y pendientes, recurro a herramientas que permitan gestionar mi tiempo y algo muy valioso que he aprendido: le dedico tiempo al tiempo.

Contame en los comentarios si dedicás tiempo a organizar tus actividades. ¿Qué preferís papel y lápiz, digital o usas un híbrido?

Gracias por leerme y nos vemos en los comentarios.

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